235.- Tu mirada



Por un momento pensé que me hablaban los árboles...
Su crecer lento y sereno erizan mi vello.
Verdes alegres, como un niño que nace.
Deseo caminarte bajo la lluvia
con paso distraído, sin dirección.
Silueta bella, tan bella...
Quisiera, desde arriba,
rozar tus cumbres con mis manos,
pero entonces entiendo que eres tú,
 quién me acaricia con la mirada.



© Mar Muñoz