200.- Nadar contracorriente



Lo mejor es no dejar que nos lleve la corriente, 
ni nadar contra ella...
Lo mejor es salir del río y observar su curso sentados desde la orilla evitando agotarnos.
Serenos, 
sentados junto a la orilla,
 disfrutando de su curso, 
seguro que nos da otra y mejor perspectiva...


© Mar Muñoz, "Lluna"